Todas las actividades de la industria y de la sociedad en general requieren de la disponibilidad de energía para sus procesos. El crecimiento continuo de la demanda de recursos energéticos, el agotamiento de algunas fuentes primarias de energía y grandes problemas de impacto ambiental como el calentamiento global (llamado también efecto invernadero) y la polución del aire-agua han llevado a la humanidad a buscar alternativas energéticas que permitan lograr un sistema sostenible de abastecimiento continuo y eficiente de energía. Este aspecto aunado a grandes  desarrollos tecnológicos han determinado en las dos últimas décadas una tendencia creciente hacia el aprovechamiento de fuentes no convencionales de energía también llamadas energías alternativas. Por lo tanto, la sociedad en general y el sector energético en particular, demandan profesionales con competencias para prever soluciones energéticas basadas en sistemas de energías alternativas.